Colombia llegó al Tianguis Turístico 2026 con algo más que un pabellón, aterrizó como símbolo de la nueva etapa internacional del evento. En Tianguis Turístico 2026, la apuesta de México por abrir sus puertas al mundo tomó forma con la figura de “país invitado”, un modelo inspirado en experiencias globales como FITUR, donde en 2025 se fortalecieron los lazos entre ambas naciones.
Ese acercamiento hoy se traduce en una alianza estratégica. Colombia no solo exhibe su riqueza cultural, también se posiciona como socio clave rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026. Su presencia en Acapulco funciona como una antesala logística y promocional para el torneo, en el que tendrá actividad en sedes mexicanas como Guadalajara
y Ciudad de México. La meta es clara: coordinar lujos de visitantes y diseñar estrategias conjuntas que capitalicen la derrama turística que traerá el futbol.
Pero más allá de los acuerdos, el primer día del Tianguis dejó postales llenas de sabor y ritmo. El pabellón colombiano se convirtió en uno de los más concurridos, compartiendo protagonismo con Veracruz gracias a una fórmula infalible: café y tradición. Las degustaciones del aromático de Coatepec y de la región de Huila provocaron largas ilas entre los asistentes, que superan los 8 mil participantes de distintas partes del mundo. 
Colombia sedujo no solo por el paladar, sino por el oído. Acordeones y percusiones presencia en Acapulco funciona
como una antesala logística y promocional para el torneo, en el que tendrá actividad en sedes mexicanas como Guadalajara y Ciudad de México. La meta es clara: coordinar lujos de visitantes y diseñar estrategias conjuntas que
capitalicen la derrama turística que traerá el futbol.
Pero más allá de los acuerdos, el primer día del Tianguis dejó postales llenas de sabor y ritmo. El pabellón colombiano se convirtió en uno de los más concurridos, compartiendo protagonismo con Veracruz gracias a una fórmula infalible: café y tradición. Las degustaciones del aromático de Coatepec y de la región de Huila provocaron largas ilas entre los asistentes, que superan los 8 mil participantes de distintas partes del mundo. 
Colombia sedujo no solo por el paladar, sino por el oído. Acordeones y percusiones